Se está despertando en los ciudadanos y en las instituciones una conciencia “verde” fruto de la preocupación por la contaminación excesiva que diariamente producimos con nuestro modelo actual de sociedad desarrollada. Por lo que va tomando cada vez más espacio las actuaciones encaminadas a crear un mundo más sostenible y de este modo los vehículos eléctricos son una excelente alternativa para desplazarse en la ciudad sin contaminar. Las ventajas son varias:
Bajo coste
Con un precio de 0,37 € los 100 kilómetros, son alrededor de 15 veces más rentables que los modelos de gasolina, permitiendo las nuevas baterías una autonomía de hasta 130 kilómetros, una cantidad nada despreciable para el consumo diario. Homologados para dos personas, permiten una forma ágil, rápida y ecológica de desplazamiento urbano.
Cero emisiones
Los vehículos eléctricos no contaminan, principalmente porque no emiten monóxido de carbono, ni óxido nitrógeno, ni PM10… Al no necesitar gasolina no se genera la contaminación que produce su extracción y todos los accidentes y vertidos que suceden durante su transporte hasta los consumidores. Es cierto, que la electricidad también hay que generarla, en este caso lo ideal sería que fuera a partir de energías renovables como la energía eólica, la solar… De hecho todo vehículo eléctrico se puede recargar con paneles solares con lo que entonces su impacto ambiental es nulo.
Cero ruidos
Otra de las principales ventajas de los vehículos eléctricos es que no generan contaminación acústica. Son tan silenciosos como una bicicleta. Esto permite crear una ciudad más humana y limpia.
Menos impuestos
Para fomentar el uso de estos vehículos no contaminantes, los ayuntamientos favorecen su uso mediante la eliminación o rebaja de impuestos. Las entidades locales junto con las Comunidades Autónomas y el Gobierno central aúnan esfuerzos para una progresiva implantación de este tipo de vehículos por lo que ofrecen incentivos para su compra y mantenimiento.
Bajo mantenimiento
Al ser mucho más simples y sencillos que los motores normales, con menos partes móviles, presentan menos riesgo de avería, reduciéndose el coste de mantenimiento. Por otro lado tampoco son necesarios los cambios regulares de filtros y aceites de los motores de gasolina convencionales.
Muchas empresas y ayuntamientos, se han dado cuenta de las ventajas que presentan estos vehículos (no se paga el impuesto de matriculación, no existen costes de gasolina, escaso mantenimiento, no contaminación…) por lo que están integrando modelos eléctricos en sus trabajos, como por ejemplo:
- empresas de reparto de comida a domicilio,
- empresas de mensajería,
- corporaciones locales: ayuntamientos, policías, diputaciones, medio ambiente...
- empresas de seguridad para vigilancia en parkings, aeropuertos, puertos, urbanizaciones, complejos deportivos, militares...
¡Y Meganet es una de ellas! |